.
GIOSAFAT
L'ORA DI GILDA

È arrivata la tua ora, si dice. Il tempo è saggio: bisogna saper aspettare. Il tempo è giudice; è generoso: ad una ora ne seguono tantissime altre; è implacabile: arriva puntuale, sempre, per tutti, nessuno escluso.

2004

Introduzione

Introdución

Introduction

Dos mujeres, prisioneras en un departamento en el quinto piso de un edificio periférico, cerca del aeropuerto; tan cerca que es invadido por el rugido de los incesantes arribos y las incesantes partidas.
No tienen ya esperanza alguna de hacer los únicos trabajos que desean o pueden hacer.
Por lo tanto, han decidido poner una línea de teléfono erótica que les permita ganarse la vida sin deber moverse de casa. Inesperadamente, las ganancias no son pocas.
Hace años que no salen de casa, ni siquiera abren las ventanas o las puertas del balcón para cambiar el aire.
Carmen ha encontrado un sistema: vacía por las habitaciones aerosoles llenos de aire fresco.

Gilda lo sobrelleva todo. Todo lo ha aprendido de la madre. Participa de todos sus rituales cotidianos y los repite cuando está sola. ¿Cuando está sola? ¡Viven en la misma casa sin salir nunca! Tiene la costumbre de permanecer despierta cuando la madre se va a dormir. Entonces repite inexorablemente los gestos de la madre, pero cada vez más a menudo se detiene a pensar: sentada, de pie, apoyada en una pared, inmóvil donde sea; cualquier cosa que esté haciendo se congela, pierde el sentido del tiempo y piensa.
¿Pero, en qué piensa? Piensa en irse, piensa en el sol, en atardeceres, en el aire fresco, en andar en libertad, en bailar. Bailar; lo ha visto en la televisión, la única ventana que quedó abierta en esa casa.
¿Pero cómo lograrlo? Ha realizado ya mil audiciones, se ha ofrecido con valentía en mil lugares diversos, pero nadie la quiere. Para todos ella es "La Hora de Gilda", un absurdo micro televisivo en el cual ella da la hora exacta; grabado cuando era una niña, desde entonces marca el tiempo de todos los telespectadores. En cambio, su tiempo no pasa. El tiempo es una niña dócil e inocente que a las ocho dice que son las ocho. Nadie quiere ser turbado y arrojado en el estado de incertidumbre que causaría esa imagen crecida, cambiada. A las ocho, serán siempre las ocho.
Decide entonces llamar a una vidente que ha visto en televisión y pedirle ayuda.

Carmen es una mujer que lo ha dado todo de sí, para hacer crecer bien a su niña y ser una buena mamá, pero no lo logró. Quería ser una modelo de pasarela: era delgada y sabía caminar como nadie, pero inexplicablemente ninguno la quiso y entonces se presentó en una línea aérea para trabajar como asistente de vuelo. No hablaba correctamente ninguna lengua extranjera pero, para compensar, atravesaba los corredores de los aviones de una manera que nadie lo había hecho antes. Fue contratada. Alta en el cielo encontró a Renato. Quedó embarazada.
Angelo, compañero de trabajo y amigo con quien Carmen todo lo compartía se hizo transferir como asistente de tierra a una ciudad vecina: se iba a vivir con su Renato.
Ha quedado sola; después del parto no logró perder peso y fue despedida: no cabía más en aquellos corredores por los cuales por años, había desfilado gloriosamente.
¿Qué le quedaba por hacer en esa situación? Hacer crecer a la niña de la mejor manera para quizás, garantizarle aquello que a ella le fue negado. ¿Y qué hacer hasta entonces? Rezar.
Le rezaba a Mina, su cantante, como se le reza a una santa.
Mina le había cantado proféticamente acerca de Renato en "Renato" precisamente, canción en la cual el joven que la llevaba al cine, en lugar de besarla, miraba la película. Como ella, había desafiado al mundo al ser madre de un niño del hombre casado con otra. Señal de que los tiempos han cambiado era el hecho de que ahora el padre en cuestión estaba con otro hombre, pero la substancia era la misma.

No se podía hacer nada, Gilda era la encarnación del final de su vida y para Gilda en cambio, Carmen personificaba la suya que no comenzaba.
La vidente. La solución era la vidente. La había visto tantas veces en televisión dar consejos, resolver problemas: era el último oráculo disponible.
Y una mañana, finalmente, el desayuno ritual es interrumpido...